Con la celebración del Domingo de Ramos, la Familia Oblata se adentra en estos días profundos para nuestra fe. Acompañamos a Jesús especialmente durante estos días. Estamos invitadas a vivir este periodo, no solo como un recuerdo, sino como una llamada viva a la Redención en nuestra realidad de hoy.
Desde las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor queremos desearos una buena y santa semana. Nuestro mayor deseo es que los próximos días se conviertan verdaderamente en un tiempo marcado por tres pilares fundamentales para nuestro carisma.
Un tiempo de gracia
Para sentirnos profundamente amadas y sostenidas por Dios. Esa misma gracia y gratuidad es la que nos impulsa cada día a acercarnos, acoger y acompañar a las mujeres en cada una de sus situaciones, ofreciendo espacios donde la vida y la dignidad puedan restaurarse.
Un tiempo de oración
Para hacer silencio frente a tanto ruido. Una oración que nos conecte con el sufrimiento de Jesús en la Cruz, pero también con las «pasiones» actuales: La vulnerabilidad, la trata y la invisibilidad que sufren tantas mujeres. En la oración encontramos la fuerza para seguir siendo cauce de esperanza.
Un tiempo de encuentro
Nuestro carisma nace en las calles, en las plazas, en los «mares de plástico» y en los pisos. Vivir la Semana Santa es salir al encuentro del otro. En cada acogida, en cada mirada compartida y en cada paso que, nos encontramos con el mismísimo Jesús Redentor.
Que el camino hacia la Pascua nos renueve por dentro y nos dé fuerzas para seguir siendo testigos de la Buena Noticia. Que sepamos transitar del dolor de la cruz a la alegría de la Resurrección. Siempre de la mano de las mujeres con las que compartimos la misión.
¡Buena y santa Semana Santa a toda la Familia Oblata!








