Las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor queremos expresar nuestra profunda cercanía y solidaridad con el pueblo de Venezuela tras los devastadores terremotos que han sacudido el país y que han dejado un inmenso dolor, numerosas víctimas, personas desaparecidas y miles de familias afectadas.
En estos momentos de sufrimiento, nos unimos en la oración por quienes han perdido la vida, por sus familias y por todas las personas que continúan esperando noticias de sus seres queridos, viviendo momentos de incertidumbre y sufrimiento.
Encomendamos también al Señor a quienes permanecen desaparecidos y a los equipos de rescate, personal sanitario, voluntariado y autoridades que trabajan incansablemente para salvar vidas y acompañar a quienes más lo necesitan.
Como Familia Oblata, sentimos muy de cerca el dolor del pueblo venezolano. Muchas de las mujeres y familias que acompañamos proceden de este país y comparten con angustia la incertidumbre de no saber cómo se encuentran sus familiares y comunidades de origen. Su sufrimiento es también el nuestro.
Confiamos en que la solidaridad de la comunidad internacional y la generosidad de tantas personas permitan aliviar el dolor de quienes hoy lo han perdido casi todo. Que nadie se sienta solo en este momento de dolor.
Que el Santísimo Redentor y María del Perpetuo Socorro, sostengan con su ternura a todas las personas afectadas, fortalezcan a quienes trabajan en las labores de rescate y concedan esperanza a quienes hoy viven en medio del dolor.
Desde todos los lugares donde está presente la Familia Oblata renovamos nuestro compromiso de permanecer unidas en la oración y cercanía fraterna con el pueblo de Venezuela.
Con nuestra oración y afecto fraterno,
Congregación de Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor









