Con el compromiso de estar cerca de quienes más lo necesitan, el equipo de los proyectos de Oblatas en Canarias se desplaza una vez al mes a la isla de Fuerteventura para acompañar a mujeres en contextos de prostitución. El pasado 24 de marzo, esta labor sobre el terreno se vio reforzada mediante un importante encuentro institucional para mejorar la intervención conjunta.
Para la Familia Oblata, la misión de acogida y acompañamiento no entiende de fronteras ni de distancias. Por ello, el proyecto mantiene el firme compromiso de viajar mensualmente a Fuerteventura, asegurando así una presencia constante para apoyar e intervenir directamente con las mujeres que se encuentran en contextos de prostitución en la isla.
Sin embargo, sabemos que para que esta intervención sea verdaderamente transformadora, no podemos caminar solas. Es imprescindible tejer alianzas.
Fortaleciendo el trabajo en red
En este marco de acción constante, el pasado 24 de marzo el equipo de Programa Oblatas Daniela mantuvo un encuentro de coordinación institucional junto con la Directora Insular y representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El objetivo principal de esta reunión fue claro: seguir fortaleciendo el trabajo en red para mejorar de forma directa y eficaz la intervención dirigida a las mujeres en contexto de prostitución y a las víctimas de trata con fines de explotación sexual. La coordinación entre los recursos sociales y las instituciones públicas es clave para garantizar la protección, los derechos y la seguridad de las mujeres que acompañamos.
Un compromiso firme contra la violencia machista
La jornada también reservó un espacio profundo para la memoria y la reivindicación. Durante el encuentro, todos los asistentes participaron en la lectura de un manifiesto y guardaron un riguroso minuto de silencio en memoria de las dos últimas víctimas de violencia de género.
Este gesto sirvió como muestra del inquebrantable compromiso, tanto institucional como social, que compartimos en la lucha diaria contra la violencia machista en todas sus formas. Desde la Familia Oblata seguiremos trabajando, mes a mes y paso a paso, para construir una sociedad libre de violencia donde los derechos de todas las mujeres sean una realidad.








