Entre los días 15 y 18 de abril, las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor se hizo presente en Catamarca (Argentina) para participar en una profunda experiencia de misión vocacional. Representada por la hermana Priscilla da Silva y María de los Ángeles, la congregación se unió a la acogida de peregrinos en el Santuario de la Virgen del Valle. Estas jornadas están enmarcadas en la celebración de los 25 años de vida consagrada del hermano Diego Díaz (SCJ).
Durante estos días de misión, el objetivo principal fue mantener los oídos y el corazón completamente abiertos. A la par que se celebraba la entrega y trayectoria del hermano Diego, la familia oblata se dedicó a contemplar, recibir y acompañar a los miles de personas que llegaban al Santuario para honrar a su patrona.
La escucha atenta como puente hacia los demás
El trabajo de terreno no se limitó al interior del templo. Como relata María de los Ángeles al compartir su experiencia. La misión consistió en caminar y estar presentes allí donde fluía la vida: en la plaza, en los transportes, charlando con los feriantes y compartiendo con quienes colaboraban en la organización.
«¿Qué buscas?»: Una pregunta que renueva el sentido
Uno de los momentos más conmovedores de la misión tuvo lugar en la catedral, durante un espacio de adoración impulsado por los jóvenes frente a Jesús Sacramentado. En ese clima de recogimiento, resonó una pregunta tan sencilla como interpelante: «¿Qué buscas?».
Para María de los Ángeles, la respuesta englobó todo el sentido de la misión y de la vida misma: Te busco a Tí , Señor, a través de todos mis hermanos. Este viaje a Catamarca se ha convertido en una oportunidad para llenarse de alegría renovada, impulsada por la motivación.
La Familia Oblata agradece profundamente a todas las personas que hicieron posible esta experiencia. Estos días de encuentro en el Santuario del Valle nos recuerdan que el verdadero camino hacia el Evangelio se construye paso a paso, sosteniendo la fe en lo cotidiano y siendo refugio y escucha para quienes peregrinan por la vida.









