Este año celebramos con profunda gratitud 33 años de misión, servicio y amor incondicional de las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor en Haina, República Dominicana. Desde su llegada, hace más de tres décadas, han sido signo visible de la misericordia de Dios y testimonio firme del compromiso con la vida, la fe y la dignidad de las personas.
No han sido solo años de presencia, sino de permanecer, escuchar, aprender, acompañar procesos, celebrar logros y sostener momentos difíciles. La misión se ha ido construyendo en lo cotidiano, en el encuentro con las personas, en la confianza mutua y en la fe vivida desde lo cercano.
Agradecemos a Dios por cada día de estos 33 años de misión en Haina y pedimos que Dios siga bendiciendo y fortaleciendo a las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor en su hermosa y fiel misión. Que su vocación siga siendo fuente de vida, consuelo y esperanza para toda la comunidad.
Que el amor y el Espíritu del Redentor las acompañen siempre, y que su testimonio siga floreciendo con frutos abundantes en esta tierra bendecida.








