En este inicio de 2026, las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor nos unimos al llamado del Papa León XIV, quien nos invita a vivir un tiempo de paz, escucha y comunión frente a las heridas y desafíos del mundo. Este mensaje resuena profundamente con nuestra misión de acompañamiento, oración y servicio, recordándonos que la verdadera paz nace de la cercanía y del amor concreto hacia los demás.
Un camino sinodal de escucha y comunión
El Santo Padre ha iniciado un camino sinodal, un proceso de diálogo y escucha con cardenales y pastores, que busca fortalecer la comunión en la Iglesia y renovar nuestra misión pastoral. “La Iglesia debe ser un espacio donde todos sean escuchados, y donde la verdad y la caridad guíen nuestros pasos”, subraya el Papa.
La paz activa: más que un ideal
León XIV nos recuerda que la paz no es solo un ideal, sino un don vivo que brota del Evangelio, capaz de transformar corazones y comunidades. Nos invita a dejar atrás la lógica de la confrontación y abrazar una paz activa:
- Desarmada y desarmante
- Construida desde la misericordia y la cooperación
- Acompañando a los más vulnerables
Nuestro compromiso como Hermanas Oblatas
Para nosotras, las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, este mensaje es una invitación a practicar la escucha atenta, acompañar a quienes sufren y ser signos de esperanza y consuelo en nuestras comunidades.
Cada gesto de cercanía y servicio contribuye a hacer visible la paz de Cristo en el mundo.
Que este año 2026 nos inspire a caminar juntas en la paz, la solidaridad y la misión, siguiendo el ejemplo de Jesús y la guía del Papa, y a llevar la luz de la esperanza a todos los rincones donde nos encontremos presentes.








