Con el contexto de la celebración de la Copa Mundial 2026, la Familia Oblata lanza una iniciativa de sensibilización, prevención y denuncia frente a la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Fenómeno que tiende a agudizarse durante los grandes eventos internacionales.
Históricamente, los eventos deportivos de alcance global generan un aumento exponencial en la movilidad de personas y el flujo de capitales. Estos factores , lamentablemente, incrementan los riesgos de captación y explotación sexual. En este contexto, la Provincia Santísimo Redentor ha puesto en marcha la campaña “Con la vida no se juega”, reafirmando el compromiso histórico de la congregación con la defensa de la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres.
Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo directo de la Fundación Serra-Schönthal, busca incidir en la realidad de las mujeres en contextos de prostitución y víctimas de trata, denunciando las estructuras que vulneran los Derechos Humanos proclamados por las Naciones Unidas.
Un compromiso en red para la protección
La campaña no solo tiene un carácter informativo, sino que hace un llamamiento directo a la sociedad civil para actuar ante cualquier sospecha. Como familia Oblata, queremos contribuir a la prevención de esta realidad, sensibilizando a la sociedad y promoviendo la protección de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Para facilitar la acción ciudadana, la campaña pone a disposición canales oficiales de denuncia en los países anfitriones y recursos internacionales para el reporte confidencial:
- Estados Unidos: 1-888-373-7888
- Canadá: 1-833-900-1010
- México: 800-5533-000
Desde la congregación, invitamos a para amplificar este mensaje. Cada publicación, actividad o espacio de sensibilización ayuda a visibilizar una problemática muchas veces silenciada y reafirma nuestro compromiso con las mujeres que acompañamos. La denuncia, además de ser anónima, se presenta como una herramienta esencial para salvar vidas y combatir la impunidad en torno a la trata.









