Con motivo de este 8 de marzo, y bajo el lema impulsado por ONU Mujeres, reivindicamos la necesidad urgente de una justicia centrada verdaderamente en las supervivientes. Según los datos actuales, las mujeres disfrutan solo del 64% de los derechos jurídicos frente a los hombres y, a este ritmo, tardaríamos 286 años en alcanzar la igualdad plena. ¡No tenemos tres siglos para esperar!
El sistema penal convencional, a menudo basado en estructuras desiguales, sigue estigmatizando y criminalizando a las mujeres, especialmente a las supervivientes de trata, mujeres migrantes o en contextos de prostitución. Frente a esta realidad que las bloquea y revictimiza, reflexionamos sobre la importancia de integrar modelos complementarios como la justicia restaurativa. Estas vías alternativas priorizan sanar el daño causado, reconstruir el tejido social y devolver la voz y la agencia a las mujeres, en lugar de tratarlas como simples «evidencias».
Aun conociendo los límites y desafíos estructurales, es vital apostar por herramientas que escuchen a quienes han sufrido el daño, garantizando que no vuelvan a quedar al margen del sistema que debería protegerlas.
Lee el artículo completo y conoce más sobre las alternativas de acceso a la justicia aquí: https://www.fundacionserraschonthal.org/post/8m-justicia-restaurativa-mujeres








