La ciudad de Madrid cuenta los días para vivir la esperada visita pastoral del Papa León XIV. Para la Familia Oblata, cuyas raíces fundacionales laten con tanta fuerza en esta tierra desde los inicios en Ciempozuelos, esta llegada no es una simple fecha en el calendario. Es un verdadero Kairós, un tiempo de gracia que nos invita a sintonizar con el mensaje central de su campaña oficial: “Alzad la mirada”.
El Santo Padre llega a nuestro país como un peregrino de la esperanza con un objetivo muy claro: hacernos reaccionar. “Alzar la mirada” es un llamamiento urgente a salir de la globalización de la indiferencia. Nos pide no mirar hacia otro lado, sino levantar los ojos para reconocer la dignidad de todas las personas por igual y animarnos a tender puentes en lugar de levantar muros.
Esta invitación resuena de forma directa con el corazón de nuestra misión oblata. Alzar la mirada nos impulsa a ir hacia los márgenes, allí donde acompañamos a las mujeres en contextos de vulnerabilidad, para recordar, como insiste el Papa, que toda persona tiene derecho a una segunda oportunidad y a una vida digna.
¿Cómo disponernos para este gran encuentro? La mejor manera de engalanar nuestras comunidades es a través de la oración serena y la escucha compasiva. Se nos pide preparar nuestra “casa interior” con la misma fe inquebrantable con la que la Madre Antonia y el Padre Serra acogían la vida herida.
Que la llegada del Papa León XIV nos encuentre con las lámparas encendidas, el corazón libre de prejuicios y la mirada bien alta, dispuestas a seguir caminando, juntas, como cauce incansable de justicia y redención.









